China y Rusia proyectan instalar un reactor nuclear en la Luna para 2028
Las agencias espaciales de China y Rusia han anunciado una propuesta formal para establecer una fuente de energía nuclear en la superficie lunar antes de finalizar la década.

La agencia espacial rusa Roscosmos, bajo la dirección de Yuri Ivánovich Borísov, ha formalizado una propuesta conjunta con las autoridades espaciales de China para instalar un reactor nuclear en la Luna hacia el año 2028. Este proyecto, que busca asegurar un suministro energético constante para futuras misiones de exploración científica, representa un paso significativo en la cooperación tecnológica entre ambas naciones para establecer infraestructura permanente fuera de la Tierra.
De acuerdo con la propuesta técnica, el despliegue del reactor se realizaría mediante sistemas automatizados y robóticos, dado que la instalación requeriría una logística compleja en el entorno lunar. La meta principal de esta iniciativa es proporcionar la energía necesaria para sostener estaciones de investigación a largo plazo, superando las limitaciones de los paneles solares tradicionales que dependen de los ciclos de luz y sombra en el satélite natural.
Desde una perspectiva de política exterior, la colaboración en este ámbito refuerza los vínculos estratégicos entre Pekín y Moscú, posicionando a ambos países como actores clave en la nueva carrera espacial. Aunque el proyecto aún se encuentra en una fase de planeación y desarrollo de ingeniería, las autoridades rusas y chinas han subrayado su intención de compartir los resultados científicos obtenidos con la comunidad internacional, bajo los marcos de cooperación técnica vigentes.
Para el ámbito científico global, este reactor nuclear representa un desafío de ingeniería sin precedentes debido a las condiciones extremas de la superficie lunar, como las variaciones térmicas y la radiación. Si bien el proyecto es ambicioso, la comunidad internacional observa con cautela los avances en la tecnología de propulsión y generación energética que estas naciones desplieguen en los próximos tres años, manteniendo el enfoque en la seguridad de las misiones futuras.


