Estados Unidos descarta reiniciar diálogo comercial con Canadá tras nuevos aranceles
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, señaló que no hay planes para reanudar las negociaciones tras la reciente imposición de aranceles, responsabilizando a Ottawa por el estancamiento.

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, confirmó este domingo que el gobierno estadounidense no tiene previsto reiniciar el diálogo comercial con Canadá en el corto plazo. Esta postura surge como respuesta directa a la reciente implementación de nuevos aranceles, medida que ha tensado la relación bilateral entre ambos socios comerciales y miembros del T-MEC.
Durante su declaración oficial, Greer responsabilizó directamente a las autoridades canadienses por el fracaso de las conversaciones mantenidas en las semanas previas. Según la oficina del representante comercial, la falta de avances sustanciales y el incumplimiento de expectativas mutuas sobre el flujo de mercancías imposibilitaron alcanzar un consenso que permitiera evitar la escalada arancelaria vigente.
La decisión mantiene en estado de alerta a los mercados internacionales, incluyendo a México, dada la estrecha interconexión logística y productiva que comparten los tres países bajo el marco del tratado comercial de América del Norte. Analistas en materia económica observan con cautela cómo este distanciamiento diplomático y comercial podría afectar las cadenas de suministro regionales en los próximos meses.
Por el momento, el gobierno de Estados Unidos ha indicado que cualquier posible acercamiento futuro dependerá estrictamente de cambios significativos en la postura negociadora de Canadá. La administración estadounidense mantiene firme su política arancelaria, argumentando que las medidas son necesarias para proteger sus intereses económicos y garantizar una competencia leal en sectores estratégicos industriales.
Mientras tanto, los sectores empresariales en la región han manifestado su preocupación por el impacto que esta incertidumbre genere en la estabilidad de las exportaciones transfronterizas. Se espera que las autoridades de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de la Secretaría de Economía en México sigan de cerca el desarrollo de este conflicto, ante las posibles repercusiones que esta tensión bilateral pueda provocar en el entorno comercial de Norteamérica.


