Advierten llegada prematura de vehículos chinos a deshuesaderos en México
Esteban Alabajos, directivo del sector de autopartes, reporta la recepción de unidades de origen chino con apenas dos años de antigüedad en centros de desmantelamiento.

El mercado automotriz en México enfrenta una tendencia creciente en la llegada de vehículos de fabricación china a los deshuesaderos y centros de reciclaje. Esteban Alabajos, director de una importante red de establecimientos dedicados al desmantelamiento de autos, confirmó esta semana que las unidades de marcas asiáticas están arribando a sus instalaciones con apenas dos años de uso, un fenómeno que ha generado sorpresa entre los especialistas del sector mecánico nacional.
Aunque la expansión de las marcas chinas en el mercado mexicano ha sido notable debido a su competitividad en precios y disponibilidad inmediata, la durabilidad de sus componentes a mediano plazo comienza a cuestionarse. Según Alabajos, la fragilidad de ciertos sistemas electrónicos y la dificultad para conseguir refacciones originales obligan a los propietarios a prescindir de sus vehículos mucho antes de lo proyectado, facilitando su llegada prematura al mercado de partes usadas.
Esta situación plantea retos importantes para las autoridades de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, quienes supervisan las condiciones de seguridad vehicular en el territorio nacional. La falta de una cadena de suministro robusta para reparaciones postventa se ha convertido en el principal factor que acelera la vida útil de estos automóviles, convirtiéndolos en candidatos rápidos para el desguace cuando enfrentan fallas mecánicas menores.
El sector de reciclaje automotriz advierte que, si la tendencia persiste, el volumen de residuos generados por estas unidades podría impactar la gestión de residuos sólidos y el manejo de materiales peligrosos, como las baterías de litio en los modelos eléctricos e híbridos. Actualmente, los empresarios del ramo buscan mesas de trabajo con cámaras industriales para analizar el impacto económico y ambiental de esta saturación de unidades relativamente nuevas en los patios de deshuesadero a lo largo del país.


