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Usar múltiples alarmas al despertar podría afectar la salud cerebral

El doctor José Willis advierte que la práctica de posponer repetidamente la alarma afecta el ciclo natural de sueño.

Redacción Kiosco
Foto: xataka.com.mx

La costumbre de programar múltiples alarmas para retrasar el momento de levantarse, conocida médicamente como fragmentación del sueño, podría tener efectos negativos en la salud cerebral a largo plazo. Según declaraciones recientes del doctor José Willis, esta práctica interrumpe el proceso natural de vigilia, impidiendo que el organismo complete adecuadamente sus ciclos de descanso antes de iniciar las actividades cotidianas.

El fenómeno de postergar el despertar genera un estado de inercia del sueño, una sensación persistente de somnolencia y desorientación cognitiva que puede durar varios minutos o incluso horas. Al obligar al cerebro a reiniciar el ciclo de sueño en periodos cortos de tiempo, se interfiere con la liberación de hormonas necesarias para un despertar alerta, lo que impacta directamente en el rendimiento y la concentración durante el resto del día.

Especialistas en medicina del sueño señalan que este comportamiento suele ser una respuesta a la falta de higiene del sueño previa, sugiriendo que el cuerpo intenta recuperar minutos de descanso de forma ineficiente. Esta fragmentación constante no solo disminuye la calidad del reposo, sino que también aumenta los niveles de estrés matutino al someter al sistema nervioso a estímulos sonoros repetitivos en momentos críticos del ciclo de descanso.

Para mitigar estos efectos, las recomendaciones apuntan a establecer horarios consistentes para ir a dormir y despertar, permitiendo que el reloj biológico se ajuste de manera natural sin la necesidad de interrupciones forzadas. La adopción de hábitos de sueño más saludables es fundamental para mejorar tanto la función cognitiva como el bienestar emocional, evitando así las complicaciones derivadas de un despertar interrumpido de forma crónica.

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